Prueba de servicio
Mantener constantes la demanda, las emisiones acumuladas de carbono, el año objetivo y la fiabilidad. Comparar el coste total del sistema.
Un reactor y un parque eólico no prestan el mismo servicio. Un reactor tampoco constituye un sistema eléctrico completo. Una prueba justa compara carteras que satisfacen la misma demanda, restricción de carbono, año objetivo y nivel de fiabilidad.
Una cartera puede elegir eficiencia, energía eólica, solar e hidráulica, redes, almacenamiento, demanda flexible y otros recursos firmes bajos en carbono. La segunda dispone de las mismas opciones más la nueva energía nuclear como posibilidad, no como requisito. Ambas parten de la misma red, demanda, meteorología, límites de importación, año de precios y escenarios de financiación.
Una prolongación segura de la vida útil aprovecha un activo existente y puede ser más barata y rápida que cualquier central nueva. Necesita su propia evaluación para cada caso concreto.
Un solo proyecto asume riesgos de emplazamiento, diseño, ejecución y financiación antes de producir electricidad.
La construcción repetida puede mejorar los resultados, pero la comparación debe financiar y programar el programa completo.
Las afirmaciones sobre producción en fábrica y aprendizaje deben contrastarse con varias unidades terminadas, no con la previsión de un proveedor o un único proyecto piloto.
Mantener constantes la demanda, las emisiones acumuladas de carbono, el año objetivo y la fiabilidad. Comparar el coste total del sistema.
Mantener constantes el presupuesto, el año objetivo y la fiabilidad. Comparar la electricidad baja en carbono suministrada y las emisiones acumuladas evitadas.
Utilizar varios años meteorológicos históricos y probar periodos prolongados de baja producción eólica y solar, sequía, calor, demanda elevada, importaciones restringidas, choques de precios del combustible, paradas correlacionadas de reactores y retrasos de construcción. Publicar intervalos, no solo el caso medio.